3. Tres para el rodeo
Sadie quiere ser igual a los chicos. Anhela unirse a ellos en la arena del rodeo, montar los Broncos y derribar los novillos. Sin embargo, sus amigos, Kyle y Gabe, tienen fuertes objeciones. Incapaz de comprender por qué se niegan a ayudarla, la frustración de Sadie llega a su límite, resultando en una noche salvaje en el bar, que los obliga a todos a reconsiderar sus relaciones con los otros.
Avergonzada por su comportamiento, Sadie se sorprende al enterarse que, en lugar de arruinar la amistad, simplemente ha vuelto a encender el interés sexual que los chicos han tenido en ella desde el día que llegó a Hurley.
Aprender a montar un toro es la última cosa en su mente , al tener sus manos llenas con dos sexis vaqueros . Está decidida a no dejar que su relación retorne a un estado platónico.
Una atrevida mujer. Dos rudos vaqueros. ¡Tres para el rodeo!
