34. Promesas en la muerte
Amaryllis Coltraine puede haber sido transferida recientemente al departamento de policía de la ciudad de Nueva York desde Atlanta, pero ha sido policia durante suficiente tiempo como para saber defenderse a sí misma de un asaltante. Cuando, bajando la escalera de su apartamento es asesinada con su propia arma de servicio, para Eve la victima no es solo, una de nosotros.
Morris, el jefe forense y amigo de Dallas, y Coltraine habían empezado una seria relación y todo el mundo les aseguraba un feliz futuro juntos; pero alguien puso fin a todo eso. Después de darle las malas noticias a Morris, Eve empieza a interrogar a los compañeros de Coltraine, chivatos y vecinos; mientras el marido de Eve, Roake, excava en los datos informáticos sobre la vida de Coltraine en Atlanta. Para su estupefacción, descubren conexión entre ese caso y su propio doloroso y oscuro pasado.
